El Silicon Valley Ecuatoriano – Desafíos y Perspectivas

En un extensivo reporte luego de sus tres meses en Ecuador, Eric Mack le pone al mundo en sus manos mayor información sobre el desarrollo tecnológico que vive Ecuador, algo que por el propio lenguaje (inglés) ni siquiera el mismo gobierno ha sido capaz de hacerlo. A pesar de los esfuerzos que desde Washington realiza la embajadadora Nathalie Cely Suárez.

Desde su inicio en la Presidencia de la República en el 2007, el Ec. Rafael Correa ha emprendido en un agresivo gasto público — modernización de carreteras, inyectando dinero a las escuelas, y elevando el acceso a internet de alta velocidad, entre otros proyectos; gasto que para sus adversarios le ha significado al país un alto endeudamiento con uno de los Tigres de Asia, la China.

El proyecto al que el gobierno de la Revolución Ciudadana le apuesta es la Iniciativa ‘Yachay’ (Ciudad del Conocimiento), mismo que es un término que en lengua quichua significa ‘aprende y conoce’. Para equipararlo con otros parques tecnológicos internacionales quizá debería llamarse: Yachay Valley. Pues es una apuesta a 16 años empezando el 2013 que el gobierno ecuatoriano realiza para conseguir lo que en los 80’s se hizo en el Silicon Valley, en California, Estados Unidos.

El espacio físico del proyecto se ubica la norte del país. En un acuerdo entre el Gobierno Provincial de Imbabura (más precisamente en el Cantón Urcuquí – con unos 15 671 habitantes ) y la Secretaría Nacional de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación, SENESCYT

René Ramírez, es el actual Secretario Nacional de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación, y como uno de los gestores de Yachay ha manifestado que éste representa el inicio de una nueva universidad en el Ecuador. No solo se trata de un parque industrial y tecnológico con base en la investigación y desarrollo sino que es un proceso de cambio radical y profundo en la educación superior, que ya inició con el cierre de las universidades que constituyeron una estafa para la sociedad, ha aseverado Ramirez.

Universidad de Investigación Científica y Experimental del Ecuador

El Ecuador no se duerme en los laureles y pretende ya no solo ser consumidor sino productor de tecnología. De la mano de Yachay se busca la creación de la primera universidad de este tipo en Latinoamérica, la Universidad de Investigación Científica y Experimental del Ecuador.

Por primera vez se ve a un grupo de personas pensando en tecnología y conocimiento y pretender una universidad de excelencia, algo que no se escucha en Ecuador generalmente ha manifestado Jose Andrade, un ecuatoriano y profesor asociado en la División de Ingeniería y Ciencias Aplicadas del Instituto de Tecnología de California (CALTECH).

No existe en Latinoamérica un lugar que realmente atraiga a muchos estudiantes y científicos. Existen buenas universidades, pero ninguna de ellas son un atractivo para estas personas ha dicho a CNET, Andrade. CalTech coopera en el desarrollo de la Ciudad del Conocimiento.

Ciudad Conocimiento en Urcuqui tendrá capacidad para albergar a 30.000 estudiantes de pregrado y posgrado y se perfila como el lugar de trabajo para los cientos de becarios que actualmente estudian su doctorado en otros países gracias así mismo a los esfuerzos de la SENECYT. Igualmente será la sede de los PhD extranjeros que llegan al Ecuador bajo el programa Prometeo Viejos Sabios, quienes se aspira formen a los nuevos investigadores. Entre los invitados (invitación aceptada) está nada más y nada menos que Stephen Hawking.

El gobierno nacional ha debido realizar expropiaciones en el lugar. Pero se asevera que ha existido una colaboración mayoritaria de los 79 expropietarios de dichas haciendas en favor ‘de un bien común como es la educación’. Yachay cuenta con una inversión inicial de USD 400 millones. Y aunque algunos aún se cuestionan de la razones para escoger a Urcuqui como la sede, ya se cuenta con 4 270 hectáreas listas para edificar la nueva universidad, unos 18 institutos planificados y 80 pymes. Yachay se convertirá en una de las 50 ciudades del conocimiento que existen en el mundo.

Esta cantidad de terrenos equivalen a menos 17 millas cuadradas. Para que tenga una mejor idea es el equivalente al terreno ocupado por Atlantic City en Nueva Jersey, o el espacio abierto equivalente a la ciudad de Palo Alto en California.

Convenios y Transferencia de Tecnología

La SENESCYT invertirá durante este año USD 20 millones, 10 de los cuales se dedican a infraestructura, 10 para la elaboración del Plan Maestro de la Ciudad del Conocimiento, a través de la consultoría coreana Incheon Free Economic Zone; y 4 más al Ministerio Coordinador de Patrimonio para la recuperación de bienes patrimoniales. Adicionalmente, se cuenta con los presupuestos de varias Carteras de Estado y del Gobierno Provincial de Imbabura. Este último como se destacó en el convenio se encargará de la construcción de las vías de acceso a la Ciudad del Conocimiento, Yachay.

Además del apoyo norcoreano y de CalTech, el Murdoch Developmental Center con experiencia en Parque de Investigación Triángulo de Carolina del Norte ha demostrado interés en asociarse al proyecto. Y otras instituciones en la Comunidad Europea a decir de Rene Ramirez, principal de la Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación.

Yachay conseguiría que el uso de energía renovable evite la tentación de excavaciones en la selva ( al menos en teoría), preservando de esta manera sus tesoros biológicos para asistir a los investigadores en el campo de la Farmacia. Aprovechando así la rica biodiversidad de la que posee el país.

Si todo marcha como el gobierno lo planea, en el futuro, algunos productos tales células solares, software y hasta productos farmacéuticos podrían traer una etiqueta que diga ‘Made in Ecuador’.

Entre la cultura y el discurso cínico de los medios y la oposición

Hector Rodríguez,  Ramiro Moncayo y su jefe René Ramirez en un recorrido por el sitio en construcción de Yachay durante el mes de febrero.  Credito: Secretaría Educación Superior del Ecuador

Hector Rodríguez, Ramiro Moncayo y su jefe René Ramirez (centro) en un recorrido por el sitio en construcción de Yachay durante el mes de febrero. Credito: Secretaría Educación Superior del Ecuador

Recordemos que Correa sigue siendo presidente gracias a un poco más del 50 por ciento de la votación popular que lo re-eligiera en la elecciones de este último mes de Febrero y en el cual prometió profundizar su propuestas de socialismo al estilo Revolución Ciudadana. Entonces a pesar de que Yachay es un mega proyecto de gran envergadura no solo para el gobierno como tal, ni para Imbabura como provincia; es de interés para todo el país. Habrá notado esto la oposición?

Los medios ecuatorianos, han escrito sendos editoriales a partir del trabajo de Eric Mack en CNet, acusando a Correa de malgastar los fondos públicos. El diario La Hora incluso ha dicho que Yachay es una farza! Martin Pallares de El Comercio en respuesta a la primera entrega de CNET, escribió en Twitter: Espero que esto suceda pero me preocupa que un Silicon Valley florezca en un país donde el Presidente ha desparecido los cheques/balances.

Gonzalo Ortiz Crespo de El Hoy escribe que el proyecto en sí no es malo pero cuestiona: “Es equivocado porque dicha ubicación no solo multiplica los costos de construcción y operación del proyecto, sino que duplica esfuerzos y capacidades ya instaladas, aparte de echar a perder tierras productivas.”

Y el mismo Ramiro Moncayo, Gerente de Yanchay, un estudioso y conocedor de experiencias internacionales, no está seguro que los ecuatorianos tengan esa cultura que se necesita para echar a andar una Iniciativa como Yanchay. Al preguntársele si los ecuatorianos tienen ese espíirtu de empredimiento a la par de lo que sucede en otros paises, su respuesta fue tajante: Sabe qué? No estoy seguro. Y puede que tenga mucha razón, nosotros tampoco lo estamos. Pero no desconocemos el esfuerzo y dedicación del gobierno que a diferencia de lo que ocurre en Panamá, donde otra Ciudad del Conocimeinto de construye, el finaciamiento no viene de la ONG’s sino del mismo estado.

Comentarios como los realizados por Eduardo en scidev.net contribuyen a que la forma de pensar del ecuatoriano se quede muy por detrás de lo que requiere Yanchay: “Sin ofender al Ecuador, mi adorado país, allí se consigue cualquier título. Entonces todo el mundo va a ser DOCTOR, hasta los doctores y taxistas. En USA Doctor es quien tiene muy alto promedio en notas y mucho dinero. Y ese Doctor gana muchísimo dinero. Las Universidades en Ecuador pagan muy bien? Y a tiempo?Lo dudo. Allí vamos a tener doctorcitos de a centavo.”

Mocayo cree que las clases en esta nueva universidad ya inciarán para finales del 2013. Pero recibir algunas clases en una universidad que aún se construye es una cosa. Convencer al mundo de que este país pequeño –mejor conocido en el mundo de la tecnología por proporcionar protección a Julian Assange(Wikileaks) en su embajada en Londres, es el polo de la innovación es realmente otra. Sobretodo cuando en 4-8 años más ya no esté Correa como mandatario.

Fuente CNet , SlideShare

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Inconsistencias en los Ph.D. que pretende la universidad ecuatoriana

La Universidad Ecuatoriana como tal aún pretende la libertad académica y el derecho a la búsqueda de la verdad sin restricciones; así como el gobierno y la gestión de sí misma. Pero dicha autonomía no se extiende a lo financiero, sino que se enmarca en las concepciones del gobierno de la Revolución Ciudadana que son: la responsabilidad social, rendición de cuentas y la participación en la planificación nacional.

La nueva Ley Orgánica de Educación Superior –LOES, producto del estudio preliminar de la SENPLADES, entre el 2007 y el 2008 (para entonces CONEA), surgió como una herramienta para detener el deterioro al que se enfrentaba la educación superior ecuatoriana. Pero no todos están de acuerdo en la aplicación de esta ley, particularmente los rectores de la universidades ecuatorianas que no fueron clasificadas bajo la letra E, hoy clausuradas.

Administración Central de la Universidad Nacional de Loja – Foto universidades.com

El Dr. Enrique Ayala Mora, actual rector de la Universidad Andina Simón Bolivar tiene serios reparos en torno a la equidad de la aplicación de dicha Ley y el Borrador del Reglamento de Carrera y Escalafón de Profesor e Investigador del Sistema de Educación Superior. La aprobada Ley dice garantizar a los estudiantes ecuatorianos las mismas posibilidades en el acceso, movilidad, permanencia y egreso, sin discriminación de género, credo, sexo, etnia, cultura, orientación política, condición socioeconómica o discapacidad que limite sus facultades de aprendizaje, considerando una pauta distributiva basada en el mérito académico (no en el celo académico).

Pero conforme lo indica el académico durante el II Encuentro de Profesores Universitarios que se llevó a cabo en la Escuela Politécnica Nacional – EPN, dicho diagnóstico parece irrazonable pues resulta que el remedio es peor que la enfermedad. La tipología de universidad establecida en la Ley es incompresible e inequitativa porque segrega a universidades con investigación, docencia y educación continua. Sin hablar de una universidad ecuatoriana en general. El requisito de exigir que el 70 por ciento de los docentes universitarios tengan un doctorado es catalogado como ‘fetichismo’ por Ayala Mora. No enfrenta de forma real un desarrollo de doctorados en el mismo país, el presupuesto solo se dedica a becas al extranjero y los llamados a prepararse no tienen, ni el permiso para obtener un PhD, peor una beca. Y finalmente una inadecuada distribución estatal de los recursos universitarios, donde las universidades privadas y co-pagadas han salido mejor beneficiadas que las universidades públicas

No son solo los directivos universitarios, ni siquiera los rectores de las únicas 17 universidades clasificadas como de nivel docencia-investigación y que a su ves pueden ofrecer los doctorados dentro del mismo país; son los profesores los que hacen escuchar sus preocupaciones como lo señala Diario Expreso en un reporte respecto a docentes de la Universidad de Guayaquil. Profesores de la APUG – Asociación de Profesores de la Universidad de Guayaquil; y, de la APESPOL – Asociación de Profesores de la Espol, expresan sus preocupaciones en torno al citado borrador del Reglamento de Carrera y Escalafón de Profesor e Investigador del Sistema de Educación Superior Ecuatoriano. Los 3.000 docentes que integran la comunidad universitaria ecuatoriana, no tienen ninguna garantía para hacer un doctorado, dicen:

“De pronto nos dicen que debemos tener un título de Ph.D. ¿Cómo hacerlo si la universidad no nos respalda? No hay quién nos apoye económicamente”.

“No contamos con ningún tipo de condición para acceder a un Ph.D. No tenemos año sabático ni sabemos con qué universidades podremos hacerlo.”

La Ley, “Simplemente no fue elaborada acorde con nuestra realidad, al menos en lo que respecta a los docentes de esta universidad, que ganamos mucho menos que cualquier otro compañero a nivel nacional”.

“En Ecuador no se establece aún una política macro que indique cómo desarrollarnos investigativamente. Necesitamos no solo conocer una línea prioritaria para investigar, sino también el financiamiento que nos permita hacerlo.”

No podemos discutir el repunte que el gobierno de Correa le ha dado a muchos estamentos del territorio ecuatoriano. Y aplaudimos los gestos de reforma en varios niveles. Sin embargo existen algunas cosas que se hicieron mal en Montecristi. Y su aplicación nos trae misconcepciones en su aplicación el día de hoy. Todas las universidades realizan investigación. La distinción está en que unas realizan investigación básica, otras en ciencias puras y aquellas en ciencias aplicadas. Y pretender que el 70 por ciento de los docentes tengan un PhD es loable pero no se ha previsto cómo? Universidades con prestigio y años de servicio apenas cuentan con un 14 por ciento de esos docentes entre sus filas (EPN) o incluso un 52 por ciento para universidades como la que hoy dirige Ayala Mora.

Se exige formación Ph.D. a los docentes universitarios pero no se les permite ausentarse de sus trabajos ni siquiera sin salario. Tampoco se les ofrece becas. Una beca para un joven estudiante con aspiraciones a formarse en el exterior promedia los 140 mil dólares pero no hay uno solo para becarlos en el mismo país y así puedan doctorarse. Las personas que quieran hacer una maestría deben sufragar sus propios costos. Y las becas del SENESCYT?

Existen aspectos que deben subsanarse antes de continuar con este mega proyecto de transformación de la Universidad Ecuatoriana. Una de ellas es equiparar los recursos que las universidades perdieron por cobro de matrícula. Y despenalizar el hecho que un estudiante vaya a una universidad pública que no esté en las principales ciudades del Ecuador. Pues, la distribución de dinero por alumno que dichas universidades reciben es superior al que les corresponderán por Ley a las de la periferie. No hablemos de las que son privadas.

Varios vacíos que deben llenarse. Dejar exentos de la aplicación de la Ley a los sacerdotes en las universidades, no habla bien de la Revolución Ciudadana. Y pretender que por el pecado de hacerse PhD en una universidad ecuatoriana, un docente no pueda aspirar a ser el rector de la misma es político, y una barbaridad.

Un buen ejemplo de la aplicación de la Ley lo presentó la Universidad Central del Ecuador.