¿Por qué como hispano debe votar por Joe Biden?

Es importante sentar precedentes de las razones por las cuales debo escribir sobre el no legalmente declarado candidato demócrata para las elecciones del 4 de noviembre. Primero posiblemente porque la Convención Nacional Demócrata no se ha realizado y segundo por el notable desapego de la campañía de Biden con la población hispana. Solamente Voto Latino ha dicho apoyar oficialmente a Biden. No hay otras figuras hispanas en la misma posición. La única mayor companía contratada de entre los inversionistas hispanos es Latino Decisions aunque la campana demócrata en este momento hace progresos en su intención de captar el voto latino.

Las encuestas lo ponen como el favorito frente al actual presidente con 17 puntos al momento pero Biden solo se ha asegurado el apoyo del 59% de norteamericanos que aseguran votarían por él si las elecciones fueran en este momento de acuerdo a una encuesta del 7 de Julio de la NPR. Pero para comparación, Hillary había ganado el 66% de ese mismo voto en las elecciones previas. Pero aún estamos a poco más o menos 100 días de las elecciones y todo puede cambiar.

Los Latinos con capacidad de votar son 32 millones y el 61% tienen menos de 35 años, es decir, son jóvenes. Son las Latinas quienes más creen en Biden porque entre los hombres no sucede los mismo, pues se considera a los hombres latinos como más adeptos a ser conservadores y son quienes creen que lo económico es más importante que la crisis ocasionada por el coronavirus.

El candidato Biden no ha mostrado ningún interés por los Latinos, posiblemente porque fueron los blancos quienes le hicieron ganar las primarias y porque creemos aún le quedan malos recuerdos de la derrota de Hillary con todo el apoyo hispano. Sin embargo ese desinterés en el voto latino ha sido devuelto por nuestra comunidad y ha obligado a la campana de Biden a gastar más dinero en atraer el voto hispano aunque eso solo sea en estados del sur como Florida, Arizona, Colorado, Nevada y Texas. Con menos énfasis en el Medio Este como Michigan, Wisconsin y Pennsylvania. Menos de 100 mil dólares se habían invertido pero el candidato ha dicho que pondrá un millón para conquistar el voto hispano. Un valor distante al del presidente que al momento ya ha invertido  sobre 1.2 millones por el mismo concepto e incluso se ha mostrado más activo en campaña con la minoría Latina.

Si uno busca en la red, por qué los latinos deberían votar por Biden? No existe respuesta. Peor en idioma inglés. Ruben Navarrete de Tribune West Central dice que es porque Biden no gusta a los Latinos. He aquí el problema de la división de la empanada en términos de Navarrete: Los republicanos generalmente les va muy bien con los que son anti-izquierda como Cubano-americanos, venezolanos y colombianos. Los demócratas tienen asegurados a los puertorriqueños, dominicanos y centro-americanos. Pero los que están por convencerse, de nuevo en palabras de Navarrete, son los mejicanos y mejicano-americanos. Obviamente, el columnista de Tribune desconoce Latinoamérica y la inmensa población proveniente de esa región que vive aquí y que también vota. Yo creo que mientras Biden es efectivamente muy conocido entre los hispanos, su problema es que los Latinos no tenemos un personaje claramente definido de él. Voy a ayudarle con eso y trataré de responder la pregunta plateada.

Biden no es un socialista, más bien es un miembro de la política tradicional al estilo Richard Nixon y Ronald Reagan y quién entre sus logros cuentan haber votado por la invasión a Irak,  favorecer la desregulación bancaria, su apoyó a la reforma al Welfare en el año 94 y en este mismo año incluso fue el autor de la reforma al Código Penal que fue aprobada por Clinton y que ha contribuido al masivo encarcelamiento de gente principalmente afro-americana e hispana. Creo que Biden es un moderado con menos herramientas tecnológicas que Obama, quien tampoco tiene problema con quitarle importancia a una idea política moderada que no sea extremadamente popular.

¿Por qué como hispano debe votar por Joe Biden?

En inmigración que es uno de los tópicos de interés para nuestra comunidad es un punto complicado para cualesquier gobierno porque tienen que encontrar el punto medio entre la opinión pública y las realidades institucionales del gobierno norteamericano. Si los demócratas trabajan lo suficiente para aprovechar el bajo perfil de los republicanos y se aseguran varios asientos en el Senado para así terminar con los retrasos en los debates para aprobar leyes que causa el llamado Filibuster, entonces es posible que Biden pueda aprovechar el momento político donde  más norteamericanos favorecen un  incremento en la inmigración (Gallup, 2020). Eso incluye retomar la idea de Obama de ofrecer ciudadanía a los que ya viven muchos años en los EE.UU. Pero Biden difiere de Obama en el control de las fronteras.  Al contrario, Biden busca expandir la inmigración legal eliminando ciertas trabas en la obtención de la tarjeta verde y definitivamente eliminando los decretos ejecutivos del actual presidente respecto al asilo político y los estudiantes con DACA y extranjeros que no pueden tomar clases presenciales.

Los activistas en inmigración y los defensores de los estudiantes tienen sus dudas al respecto. Si Biden no tiene el aparato legal disponible, estará en el mismo nivel de su ex-presidente, un Congreso que no le deja gobernar y ahora una Corte que queda completamente a merced de la derecha política norteamericana; entonces no le quedará otro papel que ponerse al frente del aparato de aplicación de las leyes de inmigración  y su mision de deportar a una población que en teoría los demócratas creen debe ofrecérsele un camino a la ciudadanía.

El Partido Demócrata está integrado por varias facciones: los moderados o centro derecha, los progresistas identificados más con las políticas de Bernie Sanders, los trabajadores y la izquierda. Satisfacer las necesidades de cada grupo entenderán que nos es fácil. Pero Biden se mueve en dar cabida a todas las facciones. Entonces, desde este punto de vista, Biden tampoco es el campeón de los progresistas en este país.

A pesar de ello el mismo Faiz Shakir, ex-jefe de campaña en el 2016 de Berbie Sanders, dice que aunque Biden no puede ser visto como un ideólogo, los presidentes en la historia norteamericana con mayores transformaciones radicales al estilo  Abraham Lincoln, Theodore Roosevelt , y Lyndon Johnson tampoco estuvieron en línea con las ideologías de los movimiento más radicales de sus épocas, y a pesar de eso trabajaron con varios de sus activistas en varios casos y en otros, les cortaron las alas para paliar la presión de la opinión pública.

Biden no favorece, ni ha dicho que no apoya la Ventana de Overton, que se define como el conjunto de políticas que son apoyadas por los incumbentes solo si son ampliamente aceptadas como opciones políticas para la toda la sociedad. En ese sentido Biden favorece la idea del aparato gubernamental como el gran espacio para la generación de empleo y el equipo formado por el futuro nominado tiene una mayor visión de cómo combatir el coronavirus con medidas más practicas y eficaces que las que ha fallado en tomar el actual presidente y que además pretende ignorarlas como que no ocurren cuando más estados están sufriendo por un resurgimiento de la pandemia.

Otras políticas propias del Partido Demócrata son Medicare para Todos que logre incluir a norteamericanos de bajos ingresos que no califican para Medicaid y para cualesquier persona que compre seguro médico bajo Affordable Care Act. En adición, el plan de salud de Biden busca re-calcular la forma como el gobierno subsidia los seguros calificados como Silver para que todos sean incluidos como Gold, ahorrando así  dinero a las familias que ganen menos del 400%  del índice de nivel de pobreza. Los progresistas han logrado incorporar la idea de reemplazar los seguros privados con un programa subsidiado por el gobierno federal que demanda subir los impuestos cosa que preocupa a varios moderados dentro del partido.

Un nuevo compromiso medio Ambiental está en el plan de gobierno de Biden, donde la electricidad sea 100% carbon-free algo ampliamente patrocinado por John Kerry y Alexandria Ocasio-Cortez. Una posición ampliamente apoyada por los jóvenes que estuvieron en apoyo del que fuera candidato Sanders.  El grupo de los moderados busca concentrarse en el precio del carbón que significa un impopular incremento de impuestos, mientras que los progresistas creen que esto es neolibralismo y empujan por mayor dirección y control.

Se pretende mayores impuestos para el 1% de norteamericanos y una reforma policial.  Quitarle los fondos a la policía no es algo que apoya Biden pero existen estadísticas que lo moverían de su posición neutral. Los demócratas más jóvenes (menos de 35 años) ven como positivo un recorte en el presupuesto para la policía. Un 43% son blancos, el 43% son morenos y un 32 son Latinos. Por el contrario, son estos dos últimos grupos los que más favorecen el incremento de gasto en protección policial porque consideran una falla del estado el hecho que no se proteja bien sus comunidades y eso favorece a Biden que no es de la idea de cortarle los fondos a los de uniforme azul.

Con solo un 12% de norteamericanos satisfechos con lo que ocurre en EE.UU. (el 19% de republicanos y el 7% de demócratas opinan lo mismo) según datos del Pew Research, los latinos debemos escoger a Biden por la oportunidad para que la primera mujer en la historia de los EE.UU. sea vicepresidenta y porque siga el modelo vicepresidencial iniciado por Obama con reuniones no solo para almorzar sino con compromisos para apoyar la agenda de gobierno activamente y la gran posibilidad de que una nueva generación de mujeres en política se les abran las puertas para llegar a Washington.

Al norteamericano le favorece que Biden continúe con la agenda del partido demócrata delineada en el 2008. En resumen eso incluye: a) Cuadruplicar el gasto federal en asistencia para la vivienda de la gente de bajos recursos; b) busca triplicar el gasto en educación para favorecer las escuelas k-12 de los barrios más pobres, c) quiere duplicar las becas Pell y asegurarse que el Community College sea gratuito; d) en adición a la propuesta de vivienda para desposeídos, Biden planea crear un fondo de $100 mil millones para invertir en un más asequible Trust Fund; e) la transportación se vería favorecida con 10 mil millones a ser invertidos como un rubro especial para proyectos viales que favorezcan las áreas de alta pobreza.

En sí, usted puede amar la agenda de Biden sin precisamente admirar a Biden como persona. Yo no creo tampoco que es el major candidato demócrata de la época pero en frente de Trump, es efectivamente, la mayor opción o como se dice en nuestro argot, el menos malo de los malos. Lo que no podemos como Latinos es permitir que los republicanos nos sigan viendo la cara y pisoteando nuestros intereses sin que muevan un dedo por detener las políticas ultra derechistas del actual presidente. Al quedarse callados, están simplemente diciendo, “el que calla, otorga”. No olvide eso. Y si no soporta a Trump entonces debe salir a votar por Biden. No se quede en casa esperando que otros voten.

Debemos entender que el funcionamiento del gobierno norteamericano no es tan ordenado y limpio como un plan delineado en papel. Las administraciones contemporáneas han tenido que hacer lo que han podido a través del proceso legislativo y retroceder cuando no han podido controlar la maquinaria de la administración estatal.

Cuando se trata de acuerdos políticos, entonces antes que Biden mismo, se trata de quien está al frente de los sub-gabinetes, son ellos los que le darán identidad al gobierno de Biden. El equipo de transición de Biden es solo un esqueleto pero destacan dos cabezas muy importantes. Por un lado Ted Kaufman, quien es considerado uno de los más progresistas al lado del candidato, por otro lado está Bruce Reed, una persona para nada admirada por los progresistas. Quiere decir entonces que estamos expuestos a una era post-Obama aunque también es cierto que el  establishment ha cambiado en estos últimos 15 años. Pero el nominado demócrata puede hacerlo mejor unificando el país, controlando el coronavirus, y manejando el espinoso tema del racismo, bases necesarias para la prosperidad económica de los EE.UU.

Y a pesar de todo eso aún puedo recomendar votar por Biden. No soporto a Trump un día más. ¿Y usted?

Published by Milton Ramirez

Business lead transforming U. S. communities with entrepreneurship solutions and small business analysis and development.

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