Los ‘community college’ una de las mejores opciones para los hispanos

Este artículo es una reproducción de la edición impresa de Latino Street Newspaper, N0. 94. Del 28 de abril al 9 de mayo del 2014.

Como padres recuerdan lo feliz que uno se sentía al ver a nuestros hijos ir a la escuela, con uniforme, zapatos limpios y eso se intensificaba cuando habían terminado el colegio y éramos testigos de su ingreso a la universidad.

Estoy hablando de las experiencias en nuestros países. Como hispanos esa necesidad y ese sentir no ha cambiado al habernos trasladado a los EE.UU. Independientemente de si somos mexicanos, guatemaltecos, salvadoreños u hondureños. Solo que tenemos que continuar dilucidando algunos paradigmas en torno a nuestra cultura.

Es generalizada la idea que un joven cuyos padres no hayan ido a la universidad tiene menos posibilidades de triunfar tratando de conseguir una carrera. Yo no creo que eso es cierto y muchos que sin haber estudiado han tenido su primer hijo yendo a la universidad pueden atestiguarlo.

Son las ganas, el deseo, esa fuerza interior de querer ser mejores lo que hace que ‘sigamos estudiando’.

Un reporte de la National Conference of State Legislatures, una organización bipartita en este país y escrito por Michelle Camacho Liu establece que la capacidad de acceso, la obligaciones de trabajo y familia y la antedicha previa experiencia en los quehaceres universitarios, hacen que los hispanos o no se gradúen o simplemente la abandonemos.

Durante una reunión con Carlomagno Ontaneda, Asistente del Director de Reclutamiento para el NJIT, nos decía que a nuestra comunidad antes que pensar en la universidad, deberíamos inicialmente poner atención a los community college que existen en todos los condados.

La razón es muy simple. Con el escaso dinero que ahorramos (si es que ahorramos), el recorte de fondos para la educación superior de parte del gobierno y una baja en el ingreso de estudiantes de primer año a las universidades, la mejor opción que tenemos son los college locales.

Nadie quiere endeudarse. Tampoco queremos que nuestros hijos se gradúen peor tengan una deuda promedio de 25 a 50 dólares al terminar su carrera. Para que tengan idea, los college gastan tan solo un tercio de lo que una universidad gasta en formar un profesional. No tienen las amenidades de las universidades cierto, pero los créditos pueden transferirse a muchas de ellas. Eso es lo que cuenta, ahorro de dinero.

Los hispanos adultos (25 años y más) a nivel nacional tenemos el promedio más bajo en niveles de estudio. Solo el 19% de hispanos tiene un título profesional adquirido en este país, comparado con el 42% de los blancos y el 26 de los morenos.

Pero con el crecimiento de nuestra comunidad eso puede llegar a cambiar pronto. Es en el sur que se concentra la mayor población hispana. Y existen reportes de que por primera vez en la Universidad de California (UC), una de las mejores de este país, más estudiantes de origen hispano han sido admitidos en sus aulas este año (28,8% hispanos frente al 26,8% de blancos).
Los estudiantes de origen asiático sin embargo sigue siendo el mayor grupo de alumnos admitidos en los campus de la UC, con un 36,2% del total.

Mientras que nacionalmente algo más que el 12% de estudiantes en college son hispanos, cuatro estados del sur -California, Florida, New México y Texas – son los estados con mayor concentración de estudiantes en estos centros educativos con un 20%.

De acuerdo al mismo reporte de Camacho Lieu, los estados con una mejor promedio de graduados de college están en los estados de Arizona y Florida. Y los que tienen los números más bajos están en New Jersey, New México y Texas.

Considerándonos una población creciente y que para que los EE.UU., pueda liderar los niveles de graduación profesional mundial, se necesita que los hispanos obtengan 5.5 millones más de títulos profesionales para el 2020.

Los comunity colleges sirven a la mayoría de la población en educación superior . Son así mismo el punto de entrada para nuestra comunidad por que ofrecen mayor accesibilidad y flexibilidad para la comunidad que trabaja tiempo completo o parcial, obtiene bajos salarios, entre los cuales precisamente está nuestra comunidad.

Por Milton Ramirez.

Correa en su visita a Ivy Leagues: “Hay que aprender de los mejores, por eso estamos aquí”

Presidente  Correa en Conferencia en la Universidad de Yale (Abril, 2014).  Foto: Mauricio Muñoz E.

Presidente Correa en Conferencia en la Universidad de Yale (Abril, 2014). Foto: Mauricio Muñoz E.

La semana pasada estuvo en Norteamérica uno de los líderes latinoamericanos más representativos, el Econ Rafael Correa. Fue evidenciado que se trataba de una visita académica por que lo político ni fue acogido por los medios norteamericanos, ni el equipo del gobierno ecuatoriano utilizó todos sus recursos tampoco.

A pesar de las cartas enviadas por senadores norteamericanos y de detractores de derecha en los EE.UU. el presidente cumplió exitosamente su jornada, la que aclaró es planeada con un año de anticipación para salir al paso a quienes creyeron que era una oportunidad de recuperarse políticamente a nivel internacional por los números en contra en las últimas elecciones.

Como los ecuatorianos conocen, el gobierno ecuatoriano invierte en educación superior. Y para enfrentar un posible retroceso en la explotación en Yasuní, ahora Ecuador ya no solo depende de China sino que acaba de adquirir crédito del Banco Mundial para sorpresa del mundo de las finanzas. La deuda que es legítima la pagaremos, dijo Correa en su intervención en la Universidad de Harvard, donde disertó en idioma inglés sobre: “El desarrollo como proceso político: el sueno ecuatoriano”.

Varias críticas recibió el presidente después de esta intervención (para el archivo busque en Twitter el hashtag #CorreaForum). Una de ellas la duda respecto a su inglés. Y la más destacada quizá su vana intención en querer defender el accionar reciente de su colega venezolano Maduro.

El presidente ecuatoriano estuvo casi una semana entre Massachusetts, Connecticut y Nueva York. Después de Estar en Harvard, fue al MIT donde se discutieron temas de asesoría y cooperación para con las nuevas universidades a decir: Yachay, Ikiam, Universidad de Artes y Cultura de Guayaquil y la Universidad de Formación Docente (Cañar). La investigación de temas de recursos renovables y biológicos (Ikiam) fue el interés para los académicos de Yale. Algunos ecuatorianos en New Haven sin embargo no estuvieron contentos con la visita de Correa a Connecticut.

Ya en Nueva York donde se reunió con sus conciudadanos, Correa concurrió a una noche cultural en el New York Community College. Celebró el ya conocido Enlace Ciudadano desde el New York Hall of Science (Queens). Pero antes sostuvo una rueda de prensa con medios locales de medios impresos y televisión. Ahí destacó que entre el 2007 y el 2013, 1.13 millones de ecuatorianos salieron de la pobreza crítica, y la incidencia de la pobreza extrema se redujo de 16,9% al 8,6%, mientras que el crecimiento nacional promedio fue de 4.2% por año.

El país, también afirmó el líder del gobierno ecuatoriano, tiene la tasa de desempleo más baja en la región, con un 4,1% y que según informes de desarrollo de la ONU, el Ecuador es uno de los tres países con mayor movilidad ascendente en Latinoamérica.

Del viaje sin embargo hay dos cosas que resaltar. La primera, en su interés por recoger capitales no solo que Ecuador ha inaugurado una campaña internacional para atraer el turismo, sino que el Banco Mundial duplicó el préstamo solicitado y prestó mil millones de dólares al 1.7% pagaderos a 30 años plazo y con 15 años de gracia en proyectos de inversión.

La segunda y tal como lo destaca Jose Mangasha en Latino Street, el logro más importante en lo académico es la suscripción del Convenio de Cooperación de Becas entre el gobierno ecuatoriano y la Universidad de Harvard. Los detalles puede obtenerlos en el sitio de la Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación.

No se ha mencionado cuánto le costó al erario nacional la visita académica del presidente y su comitiva. Y si los costos reflejan los beneficios que reclama el país.