La educación universitaria y la urgencia de ésta entre los latinos en EE.UU.

“Francamente, si no tenemos éxito en la educación de los estudiantes latinos en este país, que son nuestra futura mano de obra, el conjunto de Estados Unidos se quedará atrás”, declaraba hace un par de meses en Miami el Presidente Obama en una entrevista.

Y el presidente junto a otros líderes nacionales se han unido al proyecto encabezado por Univisión, bajo el nombre Edúcate: Es el momento. Entre estas figuras destacan: el Secretario de Educación de EE.UU., Arne Duncan; la Secretaria del Trabajo de EE.UU., Hilda Solís; Melinda Gates; el Ex-secretario del HUD y miembro de la junta directiva de Univision, Henry Cisneros; el Ex-secretario de Comercio de EE.UU., Carlos Gutiérrez; el Ex-gobernador de la Florida, Jeb Bush; el Alcalde de la Cuidad de Nueva York, Michael R. Bloomberg; el Alcalde de Chicago, Rahm Emanuel; el Alcalde de Los Ángeles, Antonio Villaraigosa; el Presidente de Miami Dade College, Dr. Eduardo J. Padrón; y el Presidente de la Junta Directiva del Hispanic Scholarship Fund, Raúl Romero.

Qué hace que toda estas personalidades se hayan fijado en los Hispanos?

La Hispanic Access Foundation ha establecido que a pesar de que un 95% de los padres hispanos creen que es “muy importante” que sus hijos se gradúen de la Universidad, solo el 54 por ciento están matriculados en apenas el 10 por ciento de las universidades norteamericanas. La justificación que ellos ofrecen es que, al nivel del 77 por ciento, se debe al costo y la necesidad de trabajar y ganar dinero de manera inmediata.

Cuando pequeños, lo que en nuestra cultura se nos enseña es que lo mejor que nuestros padres nos pueden heredar es una educación. Y que además, es lo único que nadie nos lo puede quitar. Pero estudiar en Norteamérica no es fácil.

Tal como Sylvia Mendez lo ha manifestado en su entrevista con el periodista Jorge Ramos con motivo de Edúcate, es el momento, nuestros jóvenes aún deben luchar con el factor nombre. Si eres un Ramírez o un Delgado rápidamente se te equipara como mexicano en el mejor de los casos o como ilegal en el peor de ellos, con todas las crueldades que eso conlleva al interior de la escuela.

No es que los jóvenes cuando terminan el colegio no tengan orientación o deseo de seguir la universidad. Si se les pregunta qué significa esta palabra, la respuesta varía entre: “oportunidad”, “éxito”, “dinero”, “libertad” y “trabajo”. Lo que sucede es que la taza de embarazos entre las jovencitas hispanas es el más alto entre su género. Una vez madres ya no pueden estudiar, cuidar el bebé y estudiar. Y la población femenina es mayoritaria.

Para los varones en cambio, otro impedimento es que estos estudiantes, al ser inmigrantes, han sido enseñados a estar agradecidos con cualesquier trabajo que se les ofrezca. Así viven sus padres, luchando por sostener una familia extendida pero en circunstancias humildes. Como no pueden estar con sus padres y ellos no tienen la formación para orientarlos, es muy típico que el joven se sienta solo y sin confianza para pedirle a los padres que le ayuden a llenar las aplicaciones universitarias o las formas para la ayuda financiera.

Esto suena familiar y puede ser muy evidente para un hispano que sea padre de familia aquí en los EE.UU. Los hijos y los padres saben que la educación está vinculada al éxito económico. Eso lo aprendieron en su propios países de origen. Cuando una sola persona dentro de una familia obtiene un título universitaria, la familia entera se beneficia de ello.

Creo que los jóvenes para competir y que sean capaces de ingresar a la universidad necesitan que sus padres estén mejor educados, ganen más dinero y puedan sentarse a la mesa del comedor para poder hablar siquiera un momento de lo bueno y lo malo que les espera en el futuro, dependiendo de si opta ir o no a la universidad. No son objetivos que de por sí mismos pueden conseguir los hispanos. Pero es el reto al que todos nos enfrentamos cuando decidimos venir a este país.

El peligro que representa el que nos quedemos sólo con el bachillerato en este país es que así nunca podremos tomar decisiones y otros las tomarán por nosotros. No tendremos mayor influencia. Los jóvenes a parte de recibir el empuje de sus padres, necesitan también oportunidades iguales que los otros norteamericanos de su edad. Buena alimentación, suficientes horas de sueño, acceso a la tecnología disponible y sobre todo visualizarse siendo personas importantes y no empleados de factoría únicamente.

La Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos y Designados destaca que el 60% de estudiantes blancos terminan sus carreras en seis años, pero entre los latinos, solo ocurre en el 49% . Esto a pesar de que la matrícula a centros de educación superior entre hispanos logró un repunte del 24 por ciento del año 2009 al 2010, según datos del Centro Hispano Pew.

Los datos del PEW tuvieron como base el Censo y además estimó que los hispanos en el 2010 se constituyeron en el 15 por ciento de la población estudiantil en total , concurriendo a centros de educación superior de dos y cuatro años.

Como se puede notar estamos haciendo progresos pero aún no son suficientes. Necesitamos que más bachilleres tengan la oportunidad y deseo de ir a la universidad. Que la condición legal, económica o familiar no sea un agravante para que ellos pueden no solo ingresar, sino terminar sus estudios universitarios. Si lo económico es un problema, como creen muchos padres, existen becas y préstamos. Pero hay que graduarse. De que terminen sus carreras depende que tengamos nuestra gente en lugares representativos, tengamos voz y empecemos a cambiar las cosas.

El actual gobierno quiere que la tasa de graduación universitaria sea mayor para el 2025. Por ello ha destinado unos 107.4 millones de dólares a centros de educación superior con un elevado número de estudiantes latinos. Las denominadas Instituciones de Servicios a Hispanos (HSI, por sus siglas en inglés), con una población estudiantil hispana de por lo menos el 25 por ciento del total, son las beneficiadas.

Esperemos que usted amigo que nos lee pueda influir en al menos un joven latino y conseguir que vaya a la universidad. Además le suplicamos no deje de observar la programación del Canal 41, Univisión para beneficiarse de la información sobre educación durante toda esta semana.

El foro comunitario a realizarse el el sábado, 22 de octubre, con la participación de Arne Duncan, Hilda Solís, Carlos Gutiérrez, el Dr. Eduardo Padrón y el Dr. Fernando Reimers, es algo que no puede perderse aquí.

Imagen: chris8800

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Aleph, el nuevo libro de Paulo Coelho

La semana pasada el novelista brasileño de 64 años anunció su última novela, “Aleph”, un libro que cuenta la historia de su propia epifanía durante una peregrinación a través de Asia en el 2006 sobre el ferrocarril transiberiano. (Aleph es la primera letra del alfabeto hebreo, con muchos significados místicos.)

Aunque presentado en los EE.UU. a finales de septiembre, el libro ya ha alcanzado el puesto número uno en países como Brasil, Turquía, España y Finlandia. Coelho habló con Meredith Engel de Metro.us desde Ginebra, Suiza.

He leído que le tomó cuatro años para reunir el material para este libro, pero sólo tres semanas para escribirlo. Cuénteme sobre el proceso de poner todo esto junto.

Decidí viajar por tres meses, sin parar, y entonces así he vivido, cosas que son muy difíciles de explicar en un libro. Hace un año, me dije a mí mismo: “Yo nunca voy a escribir sobre esto, es imposible de explicarlo.” Y entonces hace un año estaba hablando con mi agente y le dije: “Yo no voy a publicar un nuevo libro, no tengo ningún tema”. Ella dijo, “Nunca va a escribir sobre este Aleph?”, le dije que no, porque era imposible. Y luego, cuando regresó a Ginebra, no sé lo que me pasó, pero me senté en la computadora y me puse a escribir, y así lo escribí en tres semanas. Cuando ella me llamó de nuevo, dos semanas y media más tarde, le dije: “Sabes que del libro que dije que nunca iba a escribir? Estoy casi en el final del mismo. “Es como algo que tr provoca en el alma. Me di cuenta que este libro está escrito por mi alma.

¿Estaba nervioso de compartir muchos detalles íntimos acerca de su vida?

Estaba nervioso, pero un poquito incómodo. Realmente sentí, “Oh Dios, mejor debo parar aquí, debo detenerme aquí”, y entonces me dije: “Esto es tan inútil. Usted pone su alma en ello o no la pone. Usted no puede decir la verdad a medias. La verdad a medias no es toda la verdad. Sólo di lo que tengas que decir, y confía en tus lectores. ”

Usted tiene una relación muy especial con una mujer, Hilal, en este libro. ¿Cuál fue la reacción de su esposa al saber acerca de eso?

Muy positivo, oh Dios.

¿Su esposa nunca se enojó por la relación entre usted y ella?

No, no, no, no, no. Somos muy honestos el uno con el otro, por lo que si algo hubiera pasado se lo habría dicho. Ella es mi pareja. Ella es el amor de mi vida. Ella quiere lo mejor para mí, así que ¿por qué debería estar incómoda o infeliz si ella sabe que pongo mi alma en el libro?

¿Cuándo fue la última vez que habló con Hilal?

Bueno, fue por teléfono cuando estaba de cumpleaños, que no lo acuerdo – Creo que es en mayo. Todos los años, me envía un correo electrónico, ya que siempre se me olvida. En persona fue en el 2008, hecho que fue justo después de la experiencia. [Cuando estaba escribiendo el libro] no se lo dije a nadie, ni siquiera a mi mujer, ni siquiera a mi agente, pero Hilal comenzó a enviar correos electrónicos diciendo: “He estado pensando en ti de manera compulsiva.” Le respondí: “Por favor, ten un poco de paciencia, vas a entender todo en dos o tres semanas a partir de ahora.” Y mis lectores, es gracioso, porque dos o tres sabían que yo estaba escribiendo sobre el Transiberiano. No les respondí, por supuesto, pero cuando terminé me dije: “Este lector, y este lector y este otro, conocían del tema.” Es increíble, esa conexión entre el autor y el lector.

Hilal, ¿Estuvo feliz con el libro?

No sé, porque todavía no ha leído el libro, pero otras personas le contaron y ella lee Inglés. Sin embargo, dijo, “Sopecho mucho sobre ese libro y estoy escribiendo mi propia versión de nuestro viaje y no me puedes impedir la publique”. Tengo curiosidad por saber sobre su versión.

Me pregunto cuán diferente será.

No muy diferente, porque estoy muy cerca de la realidad. Y ella es una persona muy honesta. Pero, probablemente, de su lado será más una historia de amor. Eso es lo que creo.

Usted llega a una conclusión sorprendente acerca de su vida en este libro. ¿Cómo esa epifanía lo ha cambiado desde que terminó su viaje?

Bueno, cuando me bajé del tren comprendí que había sido perdonado. Yo no provoque este viaje al pasado, no estoy a favor de ir a la vida pasada. Si es bueno para usted, le va a suceder. Usted sabe, va a encontrar un catalizador, como Hilal en mi caso. Creo que no se puede medir el tiempo. El tiempo es aquí y ahora y esta es mi vida pasada, y mi vida futura, y cualquier decisión que tome aquí, incluyendo esta entrevista, todo es sagrado. Todo lo que hago ahora puede afectar a mi pasado y puede afectar mi futuro. Así que cuando salí del tren, bueno, fue surrealista. Me fui a Alemania para la Copa Mundial y fue un choque cultural. Fue tan difícil de absorber la experiencia cuando yo estaba aquí observando el fútbol. Cuando tienes una profunda experiencia, se necesitan meses para su digerirla y para cambiar tu vida.

Usted tuvo una vida completamente distinta antes de comenzar su carrera como escritor. ¿Cómo decidió dar ese salto de fe y de cambiar de carrera?

Bueno, yo siempre supe que mi sueño era ser escritor, es por eso que mis padres me enviaron tres veces a una institución mental cuando yo era realmente joven. Para entonces yo escribía letra para canciones, con lo que usted puede hacer un montón de dinero. Así que cuando tenía 30 años tuve éxito, tenía dinero, tenía mi casa, tenía una casa de campo, tenía a mi esposa, tenía todo lo que una persona necesita, pero no era feliz. Y es así que tomé esta peregrinación desde Francia a España por esa antigua carretera que se llama El Camino de Santiago. Entonces, al final de El Camino, me dije: “Está bien, tengo una oportunidad más en mi vida: o renunciar para siempre a la idea de convertirme en escritor, o dejo de hacer todo lo que estoy haciendo ahora y escribo”. Por supuesto, no tenía otro tema para escribir que sobre el mismo peregrinaje, así que gracias a Dios y con la ayuda y el apoyo de mi mujer, dejé todo lo que estaba haciendo y me quemé mis puentes, me dije, nunca más voy para escribir letras de canciones de nuevo. Escribí mi primer libro cuando tenía 40 años de edad. Creo que todos tenemos una especie de crisis de mediana edad, cuando te miras en el espejo y dices: “¿Me estoy traicionando? ¿Estoy siguiendo el camino que he escogido en la vida, o estoy tratando de complacer a todo el mundo? ¿Estoy en la zona de confort que es tan difícil de abandonar? Así que mi crisis de mediana edad me ha traído a esta epifanía que tenía que ser un fiel a mi destino, a mi felicidad completa”.

Eso me recuerda a Joseph Campbell y su mensaje para conseguir esa felicidad perfecta.

Por supuesto, por supuesto. Fui influenciado enormemente por él. Cuando uso el término felicidad, estoy usando su terminología. Joseph Campbell fue un maestro.

Usted ha publicado libros en línea y tiene una increíble presencia en la web – Usted es el segundo usuario de Twitter más influyentes en el mundo, sólo detrás de Justin Bieber! ¿Cómo sabía que el Internet iba a jugar un papel tan grande en su carrera?

Yo no lo sabía. Todo comenzó con el Transiberiano, con mi viaje en el 2006. Empecé a escribir un blog. Y entonces comencé a recibir comentarios de los lectores, que nunca pensé los iba a tener. Necesito al lector, no solo como un lector, sino como una persona que entiende mi alma. [Twitter] es un ejercicio fantástico para los escritores, porque tienes que resumir un montón de cosas en 140 caracteres. Y luego están los blogs también, tiene que ser directo. Las cosas que subo en Twitter o Facebook o que [escribo] en mi blog, no puedo escribir un libro sobre esto. Estas son cosas que me adaptan a las nuevas plataformas y me enfoco en ellas como un reto. Uno tiene vivir los desafío de la vida. Puedo ser viejo en edad, pero no en curiosidad, así que es muy bueno tener este desafío. Me ofrece un buen reto, me da un montón de diversión y me da mucha alegría.

Otra entrevista sobre el mismo libro reposa en el New York Times.

Imagen: Paulo Coelho