Ex-GAO implicado como el cabecilla del 30S en Ecuador

Es complicado hacer denuncias públicas en contra de personas naturales y jurídicas. Pero en este caso el mismo presidente ecuatoriano formalizó la denuncia este sábado al por primera vez, directamente sindicar como el mentalizador de la revuelta del 30 de septiembre, al sargento segundo de Policía, Luis Aníbal Martínez Vilañez.

Como no se presentó a la audiencia del caso que se le sigue de parte de los hermanos Pico Suárez, por supuesta violación de derechos constitucionales, alegando que estaba en Manabí por aquella época, según su abogado defensor, se presume prófugo y posiblemente en el exterior.

Otros eran los tiempos cuando la policía ecuatoriana podía desaparecer personas. Aún está en la memoria de muchos ecuatorianos la desaparición de los hermanos Restrepo.

Tanto el gobierno ecuatoriano como la comunidad internacional consideran que los hechos del pasado fin de septiembre formaron parte de un intento de derrocamiento. La oposición dice que sólo se trató de una “insubordinación” y de un autosecuestro y autogolpe perpetrado por el mismo Correa.

Lo cierto es que en un estado de derecho no se puede llamar a la muchedumbre a asesinar a su presidente, tal y conforme Martinez, se ha denunciado lo hacía ese 30 de septiembre a través de la radio patrulla.

Martinez formaba parte del Grupo de Apoyo Operacional (GAO) disuelto a partir de los incidentes porque se descubrió “tenía prácticas tremendamente represivas, atentatorias contra los derechos humanos”. Muestra es el juicio que se le sigue a Martinez por parte de los hermanos arriba mencionados.

No existe aún nadie detenido por la asonada policial pero 14 policias están siendo procesados y se les ha negado la amnistía solicitada. En el caso de Luis Martinez, hasta hoy es un prófugo de la justicia ecuatoriana y si usted tiene conocimiento, utilice los canales regulares (embajadas) y denúncielo al Ministerio del Interior del Ecuador.

Los 7 militares de la FAE ya han sido procesados y solo se esperan las 72 horas de Ley en el Ejército para descargar responsabiliades. De no hacerlo asumirán cargos disciplinarios que van desde 1 a 5 días de arresto.

Ecuador: La lucha mediática durante y después el 30 de septiembre

A más de una semana del bochornoso comportamiento de la policia en Ecuador, el país parece volver a la normalidad, no sin antes dejar al descubierto las marañas del poder y de sus cuerpos organizados llamados a protegerlo.

El gobierno a toda costa trató de ser la única voz en el conflicto, pero fueron los medios alternativos como Twitter los que nos mantuvieron informados extraoficialmente de lo estaba sucediendo. Solo unas horas después Teleamazonas y Ecuavisa reiniciaron sus transmisiones.

Independientemente de quien se haya fortalecido luego del levantamiento policial, creemos que el gobierno se anotó varios puntos en cuanto a la información que se filtró fuera de las fronteras patrias. No recuerdo que haya leído un cable internacional que reportara otra cosa que el derrocamiento de Correa.

Quienquiera que asocia organos de poder como policía y militares, le cuesta mucho trabajo comprender que sea solamente una protesta, peor cuando se encierra al mismo presidente de un país. La presión y las voces que de inmediato actuaron tuvieron mucha importancia en salvar la presidencia del candidato presentado por Alianza País.

Además que la policía tuvo sus propios contratiempos, ni estuvieron todos de acuerdo, ni se respaldaron con otras organizaciones de control militar o social. Una vez que ellos vieron que no tenían el soporte siquiera de todos sus colegas y compañeros y peor del 70% de gente que apoya a Correa en Ecuador, no tuvieron otra salida que medirse a bala con los boinas rojas de Santo Domingo. Ya todos sabemos los resultados.

Ni siquiera a este punto la comunidad internacional tiene claro que era solo una lucha laboral reinvidicativa de los policias. Aunque se han vertido criterios de que Correa nunca estuvo secuestrado, o de que era una imprudencia alientar él mismo a que lo mataran, lo cierto es que la certificación política es que se trató de un intento de golpe de estado. El mismo Secretario General de la OEA lo ha certificado.

Cualesquier cosa que diga la oposición al interior del país, no podrá contra la comunidad internacional.

El presidente Correa este fin de semana, en su cadena semanal, ha vuelto a fustigar a la prensa local por dudar que se trató de un complot en contra de su gobierno y claro existen los iracundos que aún sugieren que fue un sainete de Correa para peremnizarse en el gobierno. Falta visión e independencia en los representantes profesionales de la prensa ecuatoriana?

Correa puede ser muy rápido para hablar y hasta mostrar su temperamento pero no es un tonto. Ningún presidente sensato pondría su vida en juego en un simulacro de golpe de estado. Al contrario creemos que el control que ejerce su gobierno tiene descontentos a muchos que ahora no pueden hacer su propio control.

Mientras el gobierno de la Revolución Ciudadana siga copando los espacios que no han sido capaces de establecer los medios nacionales — ni tampoco sus voces, al contrario la han perdido — demasiado enfocados en su propio entorno y en criticar (sin alternativas) a su gobierno ‘socialista’, será muy difícil que vuelva ocurrir lo del 30 de septiembre.

Para consegurilo, y solo entonces, habrá de hacerse con cooperación internacional, viniere de donde viniere.

Muy mal hacen los fanáticos en comparar a Correa con Chavez y quizá ese sea su error para conseguir sus mas sobervios objetivos. Correa goza de una inteligencia que muchos quisieran tener, algo que no necesiaramente hemos apreciado del presidente venezolano. Sin siquiera mencionar sus cualificaciones académicas.

El mismísimo Fidel Egas, un hombre muy respetable de negocios en Ecuador y quien se supone tenga los peores comentarios para con Correa, en esta interesante entrevista, manifestó: “Si a mí me piden un balance sobre el Correa gestor de la economía, yo le pondría una muy mala nota, pero al Correa gestor del Gobierno, le pondría una nota bastante alta.”

La gente que vive en Ecuador debe pedir simplemente que se aplica el código civil y penal vigente y sancionar con el rigor de la ley a todos los revoltosos.

No soy correísta y muchos de mis amigos no lo son, pero admiro muchas cosas que solo el gobierno de Correa ha sido capaz de conseguir en la que siempre ha sido mi patria aunque viva afuera.