“El día que yo me muera no habrá que usar la balanza, pues pa’velar a un cantor con una milonga alcanza…”
Facundo Cabral nunca se detuvo en ningún lugar, ni siquiera en el puerto donde naciera. No le interesaba la fama que según su propias palabras, es asunto de los demás, no de él, “porque yo vivo, no vivo ni con ella ni por ella, la fama es un bullicio que sucede fuera de mi”, declaraba el cantautor.
Cabral es una inspiración para muchos. A los 9 años ya era alcohólico y hasta ‘mudo’, analfabeto hasta los 14, enviudó trágicamente a los 40 y conoció a su padre recién a los 46. Pero hoy a los 74 años y en su camino al aeropuerto La Aurora (Guatemala), en las primeras horas de la madrugada, vería por última vez la luz. Esa injusta despedida aceleró su descanso eterno debido a las ya existentes condiciones de salud que enfrentaba.
Crecí con su música. Me enamoré de sus versos que junto a otros como Alberto Cortez, Pablo Milanes,Atahualpa Yupanqui, Silvio Rodriguez y tantos otros nos enseñaron lo fácil y compleja que puede ser la vida. El País, escribe que Cabral era un “símbolo de la paz y la libertad con su música de trovador.” Y además, “Argentina pierde una de sus más ilustres voces y la música latinoamericana a un gran artista, poeta comprometido con su entorno.”
El folklore y la música protesta sirvieron para que Facundo Cabral aprendiera a darle a sus canciones un acento espiritual basadas en su poesía callejera, cargada de crítica social e inquietudes existenciales.
Alberto Cortez desde España ha expresado que Facundo fue confundido con un capo mafioso. Y que posiblemente los capos querían ajusticiar a Henry Fariña, el empresario guatemalteco que lo llevara a Guatemala. Lo cierto es que la mayor lacra en Latinoamérica, terminó con su vida, injustamente y sin piedad.
“Facundo era un hombre místico, un hombre de paz, un hombre tranquilo, un hombre que no insultó nunca a nadie”, declaró para una radioemisora colombiana, el también cantautor Cortez.
Los guatemaltecos que tuvieron acceso directo a la estación de bomberos donde yacía el cuerpo de Facundo Cabral fueron testigos de que el cuerpo del músico argentino, vestido con pantalones vaqueros, una chaqueta de piel y una pequeña maleta en sus manos, aún permanecían en el asiento del copiloto del vehículo color blanco que lo transportaba.

Facundo Cabral yace sobre el piso mientras algunos bomberos locales lamentan su trágica partida - Foto El País
Su muerte no solo ha lastimado la conciencia latinoamericana e internacional sino que nos han dejado heridos a todos.
La premio Nobel de Paz, Rigoberta Menchú ha expresado entre lágrimas que ha sido “el fascismo que mata a Facundo Cabral”.
Varios presidentes han expresado su solidaridad con la familia Cabral. Entre ellos, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, que ha dicho “yo personalmente, lamento este vil asesinato”. Mientras que el presidente ecuatoriano Rafael Correa expresó en su mensaje sabatino: “Desde aquí, donde quiera que te encuentres Facundo Cabral nuestro abrazo solidario. Facundo, hasta la victoria siempre”.
Facundo Cabral además de sus libros y canciones también fue declarado Mensajero Mundial de la Paz por la UNESCO en 1996.
Descance en paz amigo trovador. Debo parar de escribir aunque no puedo dejar de llorar.








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